martes, 31 de julio de 2012

uso del alcohol al 70%


El alcohol al 70% alcohol y no en la desinfección del 96%


El alcohol 70% tiene su actividad germicida máxima cuando se diluye en agua, de esta forma ayuda en la desnaturalización de las proteínas de los microorganismos. Así, en lugar de evaporarse rápidamente después de ser aplicado en la superficie a ser desinfectada, el alcohol al 70% permanece más tiempo matando los gérmenes y por tanto es más eficaz para la desinfección.Por ello  el alcohol al 96%  ( el que se vende en farmacias y supermercados) no contiene suficiente agua para ayudar en el proceso de eliminación de las bacterias o microorganismos.
                                            PODOLOGIA MOVIL-- PDGA. MARCELA  BERMIONSOLO

EVOLUCION FAVORABLE EN TRATAMIENTO PODOLOGICO CONTRA LAS VERRUGAS

                                          ANTES
                                          DESPUES
                                          CASI RESUELTO
                                          PRIMERAS CONSULTAS

miércoles, 4 de julio de 2012

COMO PREVENIR HONGOS EN LAS UÑAS


Hongos en las uñas

¿Cómo se manifiestan los hongos en las uñas?

Los hongos pueden afectar tanto a las uñas de las manos como a las de los pies. Esta infección es cuatro veces más frecuente en las uñas de los pies, debido a que el hongo que la causa se reproduce en ambientes húmedos y calientes. El interior del zapato es el ambiente perfecto para que el hongo crezca.Esta infección no se relaciona necesariamente con la falta de higiene. Las lesiones del pie y los zapatos apretados o incómodos aumentan la posibilidad de contraer hongos. El uso de duchas, piscinas, vestuarios deportivos, salones de manicure / pedicure, gimnasio y el medio cálido y húmedo del calzado proporciona la formación de hongos en las uñas. 
Su uña puede:
• Cambiar de color a blanca, amarilla o café.
• Resquebrajarse.
• Engrosarse y desprenderse.
• Volverse dolorosa.
Estos síntomas pueden empeorar a lo largo del tiempo, si no se tratan.


domingo, 1 de julio de 2012

VERRUGAS, HONGOS Y ALGO MAS........


COMO SE CONTAGIAN LAS VERRUGAS??

El contagio se produce por contacto directo con el virus o con el tejido descamativo del virus. También es posible el contagio por contacto directo con material infectado por el PHV o por autoinoculación.

En cualquiera de los casos siempre es necesario estar en contacto el virus, pero además, existen otros factores predisponentes que favorecen la infección


 SABIAN QUE LAS VERRUGAS, SON MUY FRECUENTES EN LOS PIES???

Las verrugas, producida por un virus , son habituales en las zonas del pie con mas presion u apoyo, 
Hacen mucha queratisis por si mismas , de un aspecto rugoso, con puntitos marrones o rojos , son muy dolorosas.
De facil contagio, por mala esterilizacion del instrumental.

CUIDANDO NUESTROS PIES

La falta de hidratación en pieles secas o con anhidrosis, es uno de los motivos para que dicha capa cornea se acumule, formándose la hiperqueratosis; por lo que una hidratación diaria, con cremas con urea, así como un calzado cómodo y fisiológico, sin tacoS superiores a cuatro centímetros y el uso de medias de algodón lana o hilo ,evitando lo
s calcetines o medias acrílicos, son las mejores medidas preventivas

PREGUNTA MUY FRECUENTE EN CONSULTORIO, 
¿QUE LE PASA A MIS UÑAS? ME DIJERON QUE TENGO HONGOS, ME PUSE UNA POMADITA PERO NO PASA NADA

HAY QUE TOMAR COCIENCIA DE QUE EN EL CASO QUE HUBIESE HONGOS EN LAS UÑAS, ESTAMOS EN PRESENCIA DE UN FOCO INFECCIOSO. Y QUE HAY QUE HACER UN TRATAMIENTO, INDICADO Y SUPERVISADO POR UN PROFESIONAL . LA PLACA UNGUEAL HASTA RECUPERSE COMPLETA , LLEVA DE 9 MESES A UN AÑO, EL PACIENTE DECIDE. SI EL HONGO NO SE CURA POR COMPLETO, SIGUE SU PROCESO LAS UÑAS SE ENGROSAN EN ALGUNOS CASOS,TOMAN UN COLOR AMARILLENTO Y SE DESTRUYE LA PLACA. ES EN VANO, USAR ANTIMICOTICOS SIN EL PROCESO QUE DEBE TENER , Y SIN ESTAR CONTROLADO POR UN PODOLOGO/A.  

Razones para acudir a un podólogo universitario  matriculado

El podólogo es el profesional sanitario que tiene la formación universitaria y la competencia legal para diagnosticar y tratar los problemas de los pies.

Si usted decide acudir a un profesional de la estética para “embellecer” sus pies, o incluso a otro profesional sanitario, debe saber que hay muchas e importantes razones de salud para acudir previamente al podólogo  universitario, ya que:

Las durezas no son solamente un problema de carácter estético, sino que pueden deberse a una patología que puede tratarse y solucionarse.
Las uñas encarnadas tienen diferentes causas, siendo una de ellas el corte inadecuado de las mismas.
Los callos se producen por roce o mal apoyo del pie. Su eliminación sin realizar el diagnóstico de las causas que lo producen puede mantener e incluso agravar el problema.
Los papilomas (verrugas) pueden ser confundidos con los callos . Su eliminación no siempre es fácil y requiere diferentes abordajes que dependen de la localización y de la extensión del papiloma.
El malo olor desprendido por los pies muchas veces es producido por hongos u otras causas, cuyo tratamiento necesita un correcto diagnóstico previo.
El dolor o el cansancio de los pies suele indicar problemas en la estructura o en la función del pie. Su diagnóstico y tratamiento evitará la agravación del problema.
Para evitar la diseminación de enfermedades contagiosas (papilomas, hongos, etc.) es preciso observar una higiene estricta del lugar de trabajo y una estricta asepsia del instrumental.
Antes de cualquier actuación en los pies, por sencilla que parezca, es necesario realizar una historia clínica de la persona para saber si padece alguna enfermedad como la diabetes, insuficiencia venosa, insuficiencia arterial u otras, y si está tomando medicación que dificulte la cicatrización o que facilite el sangrado. La más mínima imprudencia puede ocasionar alteraciones impredecibles.


Estas razones son suficientes para acudir siempre a un podólogo, el cual le podrá orientar sobre la necesidad de acudir a otro profesional sanitario si su problema exige el concurso de otra disciplina.
El podólogo está autorizado para estas labores por la posesión del titulo oficial correspondiente y matricula de el Ministerio de salud Pública de Nación-


Para ello tiene que superar un plan de estudios que consta aproximadamente de 32 materias

Solamente el podólogo puede atender sus pies como merece y resolver satisfactoriamente sus problemas. La formación que tiene detrás y que nunca termina lo avala.

Acuda siempre a los profesionales del pie

                                               PDGA. MARCELA  BERMIONSOLO

viernes, 1 de junio de 2012

psoriasis en las uñas



 PSORIASIS EN LAS UÑAS



.La uña se vuelve más gruesa y la superficie se cubre de puntos, lo que la hace parecer un dedal.
En muchos casos la uña puede despegarse del dedo (cuando la uña se despega del lecho ungueal el fenómeno se llama onicólisis).

También pueden observarse otras lesiones: la piel situada bajo la uña puede volverse más gruesa (hiperqueratosis subungueal), pueden aparecer estrías longitudinales y líneas transversales, y la uña puede decolorarse apareciendo zonas de color amarillento o asalmonado. A veces la uña se vuelve blanquecina y opaca; este fenómeno se conoce con el nombre de leuconiquia. En general aparece decolorada, frágil o lameliforme.

Las uñas pueden desprenderse o destruirse completamente debido a esta enfermedad.  

La inflamación también puede extenderse a la zona situada bajo la uña, en cuyo caso las lesiones tardan mucho en curarse por la falta de contacto con el aire
Cuando la uña se separa de su lecho, la grieta que aparece puede ser colonizada por levaduras y bacterias, que provocan una infección. Por este motivo deberían mantenerse escrupulosamente limpias las uñas, y protegidas cuando se realicen trabajos manuales
  • La psoriasis de la uña puede adoptar varios aspectos y no siempre es fácil de diagnosticar, especialmente cuando los cambios de la uña no van acompañados de lesiones cutáneas.

    Existe el riesgo de que se confunda esta afección con la onicomicosis (infección fúngica). En caso de duda, sólo una prueba micológica permitirá establecer el diagnóstico.

    Lo más importante es procurar que las uñas estén lo más secas posible, puesto que la humedad acrecienta el riesgo de infección. Es de destacar que los gérmenes pueden transmitirse desde otras partes del cuerpo con el rascado.


    Secado minucioso de la uña con una toalla de papel para absorver la humedad  y no limarse las uñas.

    Si la piel situada alrededor de la uña se hincha de forma anormal, consultar con el profesional  podologo  para descubrir si se ha infectado la uña.



    Puntos clave

    • La mitad de los enfermos de psoriasis experimenta cambios en las uñas (1).
    • La uña puede a veces desprenderse fácilmente, o aparecer piqueteada, suelta, decolorada o estriada.
    • La psoriasis de la uña tiene un aspecto desagradable y puede causar vergüenza.
    • Es esencial cuidar bien de las uñas y llevarlas cortas para disminuir los riesgos de traumatismos e infección.
       

      Fumar aumenta el riesgo de desarrollar  la  enfermedad.


lunes, 21 de mayo de 2012


Pseudomonas aeruginosa (o Pseudomonas pyocyanea) es una bacteria Gram-negativa Es un patógeno oportunista en humanos y también en plantas.
 Secreta una variedad de pigmentos como piocianina (azul verdoso), fluoresceína (amarillo verdoso fluorescente) y piorubina (rojo pardo). 

La infección por Pseudomonas o bacilo piocianico, es la consecuencia en general de una complicación de la Onicolisis( desprendimiento de la uña) y la paroniquia crónica( infeccion localizada en los bordes de la uña), y puede limitarse a infectar una o dos uñas. Eso se debe a que esta bacteria se implica como oportunista en las lesiones de las uñas. El Pseudomona produce dos pigmentos como la piocianina (azul verdoso) y fluoresceína (amarillo verdoso fluorescente) que dan a las uñas una coloración verdosa. 

Afecta la zona interdigitales de la piel ( entre los dedos) . Cuando estas regiones se infectan por dermatofitos o sufren algún traumatismo de la barrera dérmica puede producirse una invasión bacteriana. El tratamiento incluye la limpieza y desbridamiento de la piel infectada evitando la humedad.  Tambien puede provocar micosis( hongos en la planta) y puede  afectar las uñas dejandolas de una coloracion verdosa caracteristica.

Afecta tambien a los pacientes con diabetes , necrosando el tejido( apariencia de los dedos negros en la punta como primera manifestacion), tambien incide en las complicaciones de las ulceras.
El síndrome de las uñas verdes se produce cuando hay inmersión prolongada de los dedos en el agua. La  paroniquia  puede solucionarse con un tratamiento local, incluyendo el fondeo de la porción de la uña alcanzada evitando la humedad. Además, el tratamiento con ácido ac
ético diluido (0.25%-1%) puede utilizarse. Incluso con tratamiento, la pigmentación puede persistir varios meses

Por ello ante cualquier duda consulte a su  podologo de confianza 
                                                                                                              Pdga. Marcela  Bermionsolo


viernes, 18 de mayo de 2012

la relacion de confianza entre el paciente y el podologo


La empatia en la consulta del profesional de la salud
¿Qué es la empatía? “Ponerse en los zapatos del otro”, entender el mundo de creencias, vivencias, concepciones e ideas del paciente.

Dra. María del Carmen Vidal y Benito
 
La Empatía es un fenómeno que ha sido tratado bastante intensamente aunque por épocas,  por diversos estudiosos y pensadores  pertenecientes a diferentes disciplinas y en cuanto se comienzan a analizar los ensayos, las monografías, las tesis de doctorado, las revisiones y los trabajos de investigación dedicados a este tema, lo primero que resalta es que  no existe consenso acerca de lo que esta palabra  significa.

Es muy probable que el uso del término, por parte de profesionales de disciplinas diversas,  además de su vulgarización y uso cotidianos, sean las circunstancias que han contribuído  a la confusión que existe con respecto del mismo.

La Empatía considerada como un fenómeno básicamente afectivo  presente en los seres humanos,  que posibilita darse cuenta de que el otro, el que está frente a mí, presente en toda su corporeidad, se emociona como yo lo hago, siente como yo siento, y por lo tanto  es una persona tal cual yo lo soy, ha sido abordado por la Filosofía y estudiado por ella como una condición del ser o del existir humanos,  que posibilita la intersubjetividad,  es decir  la relación con los otros.

La Psicología en cambio,  ha estudiado  la Empatía como característica psicológica,  principalmente afectiva para algunos, cognitiva para otros y mixta para la mayoría en la actualidad,  que constituye por sí misma o es una condición  para la generación de las conductas y actitudes prosociales y es fundamental en el desarrollo infantil.

Más recientemente, las Neurociencias se interesan en hallar las razones por las cuales el cerebro-cuerpo genera una mente que se piensa a sí misma y abordan la consciencia, la Empatía, el altruismo, las conductas morales, etc., tratando de entender cómo en el ser humano, se producen  la consciencia de uno mismo y también la capacidad de sentir la emoción de otro, pudiéndola  diferenciar de la propia emocionalidad.

Es así que cuando se habla de Empatía, el o los autores pueden estar refiriéndose a:

• Sentir la emoción que el otro siente

• Conocer el mundo  interno de otra persona,  sus ideas, creencias y sentimientos.

• Conocer y comprender al otro y también  compartir su estado emocional

• Comprender los sentimientos de los otros: vivenciar lo que el otro siente, tomar distancia y valorar lo sentido por el otro

• Adoptar la postura o la expresión facial del interlocutor durante el intercambio con otros (la imitación sería la base de la Empatía)

• Proyectarse uno mismo en la situación de otro y luego percibir lo proyectado como perteneciente al objeto (Empatía Estética)

• Imaginar  lo que se sentiría o se  pensaría si se estuviera en el lugar del otro.

• Imaginar cómo el otro siente o piensa.

• Incomodidad, malestar, angustia, distress frente al sufrimiento del otro.

• Acompañamiento del sufrimiento o la alegría del otro lo que motiva a ayudarlo. La compasión, la congratulación, la conmiseración, son componentes de esta actitud que  es designada desde Max Scheler,  como Simpatía, si bien algunos autores denominan Empatía.
Es fácil observar que en las definiciones anteriores, la Empatía es considerada como un elemento afectivo o cognitivo o mixto.

Pero además la empatía forma parte relaciones interhumanas muy específicas, como la Relación Profesional de la Salud-Paciente y dentro de este campo se puede diferenciar la Empatía de la Relación Médico Paciente y la de la Relación Psicoterapeuta/Psicoanalista-Paciente, esta última conocida como Empatía Terapéutica.
Personalmente adhiero al concepto de Empatía como una actitud  humana que forma parte de la Competencia Social,  entendida ésta, como el conjunto de habilidades, destrezas y actitudes de las personas,  necesarias para relacionarse los unos con los otros y conformar grupos sociales.
En la RMP tal actitud es parte de la Competencia Comunicacional que a su vez está incluída en la Competencia Clinica.

En esta relación,  la Empatía  no solo “se presenta”,  dependiendo de la capacidad natural del profesional y de las características del  que consulta, sino que puede ser considerada  como una herramienta al servicio de alguna estrategia con una finalidad terapéutica y por lo tanto puede y debe ser enseñada y también puede y debe ser aprendida por los profesionales de la Salud.

Lo que sucede habitualmente en la relación entre los Profesionales de la Salud en general y los Pacientes, es que  el vínculo empático se desarrolla dependiendo de las capacidades naturales de cada profesional, ya que en general, éstos carecen de la formación necesaria para implementarlo,  salvo en algunos ámbitos de formación en los cuáles se intenta fomentar esta actitud, los cuales son más bien escasos al menos en la Argentina.
Sea cual fuere la definición que se utilice, se acepta en  general que la Empatía se desarrolla en los seres humanos desde muy pequeños, no es de distribución homogénea,  ya que hay personas con mayor facilidad para empatizar  que otras; se entiende que se  presenta con mayor frecuencia en las mujeres, lo que muy probablemente sea una consecuencia de lo que se valora en el sexo femenino en nuestra cultura,  aunque también debe haber otros factores que intervienen, muy probablemente neurohormonales (Oxitocina); sabemos que hay relación entre la Empatía, las habilidades sociales de los niños, su capacidad para aprender y la tolerancia a la frustración y que el grado de desarrollo de  esta característica en los padres, influye en la evolución infantil.

Por otra parte la Empatía está muy relacionada a la posibilidad  de vivir en sociedad, al altruismo, a las condiciones para la  afiliación a un grupo, a la solidaridad, a los valores éticos, es decir a todas las actitudes y conductas que favorecen la convivencia y la interacción social y es posible por lo tanto  inferir  que la Empatía está vinculada a la concepción de la nostridad, del nosotros como una entidad compleja y no como un yo plural, como una sumatoria de individuos singulares.

También se vincula la Empatía y sus disfunciones a la psicopatología humana,  particularmente  con los llamados Trastornos Generales del Desarrollo, especialmente el Autismo.

La Medicina es un arte antiguo y muchas de las conductas y actitudes del médico son por lo tanto de larga data, aunque por cierto la mayoría de las veces, los profesionales de la salud no nos detenemos a reflexionar acerca de ellas.

A  través del tiempo, un gran número de las formas de atender a los pacientes han sufrido variaciones acompañando los cambios histórico-culturales que se han ido produciendo.

En la medida que una modalidad de atención se repite, se instala, se incorpora a la cotidianeidad de la actividad profesional, se pasa a creer que tal modalidad es “naturalmente así” y por lo tanto no merece que nos detengamos a analizar sus  implicancias.

Es así como en la consulta médica poco a poco se ha establecido un modo de encuentro rápido, de  contacto superficial, centrado en recabar los síntomas de la enfermedad o el malestar físico que aqueja al consultante, orientado a diagnosticar con la mayor aproximación posible el problema biológico, con preguntas cerradas, con escasa oportunidad de exposición por parte del paciente de su interioridad, con una psicosemiología prácticamente ausente, una semiología clínica breve y rudimentaria y una hipertrofia de estudios y análisis complementarios.

Es lo que se denomina el modelo biomédico, focalizado  en el diagnóstico de la enfermedad  y centrado en el profesional de la salud,  con una relación Médico Paciente fragmentada y fragmentadora , objetivante y cosificadora, en la que los sentimientos, afectos, preocupaciones, temores y expectativas del paciente no son de interés para el médico y cuando perturban el desarrollo de la entrevista generando situaciones incómodas para el profesional que no las maneja y además piensa que no le corresponden,  entonces se procede “a derivar” al paciente depositándolo en el psicólogo o en el psiquiatra para que se hagan cargo “de la parte psicológica”.
Algunos autores plantean que la Empatía no puede ser enseñada ni aprendida, porque la consideran una característica de los sujetos humanos que depende básicamente de su personalidad.

No quiere decir esto que un médico/a o un enfermero/a deban manejar la Empatía tal como lo haría un psicoterapeuta, pero tampoco pueden dejar librada esta actitud a su propia intuición, transformándola en un modo benevolente y a veces hasta condescendiente de escucha de lo que el otro tiene que decir, constituyendo finalmente una actitud hacia el interlocutor pseudo-empática o pseudo-comprensiva.

También resulta claro que no con todas las personas que nos consultan, se establecerá una relación empática profunda.

Son muchos los pacientes que llegan a la consulta, con los que se establece una relación amable y atenta, respetuosa de sus particularidades como sujeto humano, pero en la cual por diversas razones,  no se desarrolla ese “aprehender la vivencia ajena” 2,  muchas veces porque lo que trae al paciente a ver al médico es un problema intrascendente desde el punto de vista de la salud y el mismo paciente desea una consulta rápida, o porque el que consulta, como muchos en la actualidad, está acostumbrado a ver especialistas  directamente y no cuenta o no desea contar con un médico de cabecera o porque recurre a lo que se llaman “consultas no-programadas”,  que son breves y se crearon para resolver el problema de la espera de turnos en los sistemas sobresaturados, pero que muchas personas utilizan sistemáticamente y mediante las cuales cada vez verán a un profesional de la salud distinto, que los atenderá poco tiempo, y no tendrán un médico que los conozca y los siga,  ya que nunca se generarán un espacio de tiempo dedicado a su salud,  y más bien verán a un profesional de la salud diferente cada vez, en los espacios que “les sobren” entre otras actividades “más importantes”, pensando que la historia clínica computarizada reemplaza perfectamente al médico de cabecera.
Pero que  el profesional de la salud “sienta lo que el paciente está sintiendo” en el momento en que éste nos cuenta una situación de su vida que a él le importa mucho, es fundamental para que dicho paciente se dé cuenta de que es escuchado y comprendido,  y por ende valorado como persona digna de ser el centro del interés del profesional-persona que lo está atendiendo.

Pero este momento de “aprehensión del vivenciar del otro”, como planteaba Edith Stein, es un acto incompleto en las Ciencias de la Salud,  a menos que  el profesional tratante pueda “cortar” el momento emocional para pasar a un momento reflexivo,  en el cual rápidamente tendrá que articular la emoción experienciada por él y  la sentida por el paciente, con las creencias, pensamientos, ideas, modo de vivir y de ser de ese paciente, separándolas además,  de las propias ideas y emociones.

No se trata de imaginar lo que el paciente siente, ni tampoco de representarse lo que el profesional de la salud sentiría si estuviera en el lugar del paciente.

Ambas situaciones son engañosas y están más relacionadas con las características del profesional que se imagina o se representa la emocionalidad del otro, que con el mundo emocional real del paciente.

Se trata en ambos casos de inferencias, de suposiciones que podrían ser acertadas, pero que en igual proporción podrían ser erróneas ya que están muy contaminadas con la interioridad del profesional.

Pero que el profesional de la salud contextualice la emoción expresada por el paciente y que él ha vivenciado, es importante para no propiciar con ciertas actitudes,  aspectos poco saludables de dicho paciente.

Una persona puede llorar dramáticamente, con angustia intensa y muy conmovedora, porque no ha logrado manipular a otro,  y en el acompañamiento empático se debe tener cuidado,  porque es probable que ese paciente se calme si el médico se deja manipular, con lo cual se fortalece un aspecto poco sano del que consulta.
En síntesis:
La Empatía requiere de un primer paso que consiste en que el profesional de la salud, escuchando atentamente lo que el paciente dice y observando lo que expresa sin palabras, con los gestos, las actitudes, los tonos de voz, los énfasis, los silencios, etc., pueda sentir la emoción que el paciente está sintiendo, y en este sentido, la Empatía es claramente una actitud afectiva, en la que el estado emocional percibido por el profesional, se ha generado en aquél al cual éste escucha utilizando al máximo su capacidad de concentración,  sin prestar o prestando poca atención a los aspectos del mundo circundante,  ni tampoco a las propias preocupaciones que en ese momento deben estar fuera del foco de la consciencia.

Pero “ponerse en los zapatos del otro”, la frase de Rogers que más utilizan los profesionales de la Salud cuando se refieren a la Empatía, requiere un paso más, que consiste en tomar distancia, saliéndose del estado afectivo en el que se estaba inmerso hasta ese momento, para entender el mundo de creencias, vivencias, concepciones e ideas del paciente y en este momento la Empatía es una actitud básicamente cognitiva.

Todas las observaciones, señalamientos, esclarecimientos, orientaciones y consejos que se brinden deberán serlo desde ese mundo de creencias que es el mundo del paciente,  porque de otra forma lo que el profesional de la salud quiera transmitir no tendrá significado para dicho paciente, le resultará extraño, ajeno, no lo comprenderá y por lo tanto no producirá el efecto buscado.3
*Este texto es un adelanto del próximo libro de la Dra. Vidal y Benito que editará la editorial Polemos. IntraMed agradece la generosidad de compartirlo con nuestros lectores.